A temprana hora se hizo notar en varios medios de comunicación la muerte del ex secretario de Gobierno Carlos Abascal Carranza.
Su figura, apasionada y profundamente arraigada en convicciones cristianas fue causa de muchas polémicas dentro de la gestión presidencial de Vicente Fox.
Dentro del ambiente secularizante que vivimos -entiéndase por esto aquella actitud que excluye la dimensión religiosa de todo ámbito público- su presencia y sus juicios nunca dejaban ‘quieto’ a aquél reportero que lo entrevistaba.
Condenado como retrógrada por mantener una postura calificada como ‘mocha’ ante la opnión pública -siendo un gobernante- nunca pasó desapercibido a propios y extraños.
Leyendo los comentarios que se han publicado en La Jornada On Line me da gusto encontrar una opinión sensata después de su muerte.
“Difícilmente puedo estar en mayor desacuerdo”, dice el ciberlector, “con las opiniones de una persona que con Carlos Abascal, no obstante reconozco que fue un hombre honesto. Es una pena por su familia que deja una viuda y 4 hijos”.
Para muchos su personalidad seguirá siendo contrastante después de muerto, tal vez sea porque no llegamos a comprender bien las motivaciones que lo hacían actuar como lo hacía.
Esa imagen de hombre honesto probablemente se debe a lo que en su conciencia se maniestaba como Verdadero.
Cuando se desató el escándalo porque reclamó que a su hija le enseñaran en la escuela la “nouvelle” Aura, pocos se pusieron a comprender por qué lo hacía.
En cambio llovieron las recriminaciones.
Como pocos, sostuvo sus creencias ante los avasallantes medios, los cuales han medrado de profesar en público su fe a muchos.
A Carlos, no.
No sé si Abascal hizo “mucho bien” al País, como pregona el escuálido dirigente del PAN.
Lo que me queda claro es que sí tuvo el suficiente valor para no amedrentar sus convicciones católicas frente al embate del poder y el relativismo (religioso y político).
¿Ideológico?, quizá. Sin embargo mostró un cobre que en tiempos inciertos -políticamente hablando-, como éste, hace falta.
Hará falta Carlos Abascal.

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