Nota introductoria:

He querido publicar mis apuntes de los ejercicios espirituales de la fratenidad de CL de este año porque esto me ayuda a releerlos y a afinar algunas de las ideas que tomé originalmente. También deseo que quien tenga tiempo pueda leerlos y dejar algún comentario sobre ellos, sobre todo si alguna idea debe ser corregida o ampliada. A la hora de transcribir los apuntes me di cuenta de que había cosas que había apuntado pero que al volverlas a leer no las entendía; esos apuntes los he puesto entre paréntesis. Los aspectos que me han resultado novedosos o particularmente significativos los he subrayado. Entre cochetes aparecen algunos títulos personales que me han parecido convenientes para conjunto de párrafos. Finalmente este apunte quiere contar sobre una presencia bella que ha acontecido en mi vida.

 

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“Cristo me atrae por completo, tal es su hermosura” (Jacopone da Todi)

Domingo 08 de junio de 2007, noche

[Introducción] 

Don julián Carrón. Ahí donde está tu tesoro está tu corazón. Todos hemos experimentado este reclamo. Pero hay una lejanía de Cristo, Él está lejos del corazón. Es como si en el tiempo no hubiera una familiaridad. Volverse adultos no hos ha hecho más familiar a Cristo.

Cristo  es el por qué vivimos de un modo, pero está lejos del corazón. Si el problema es nuestro corazón, si todo lo que hemos hecho (gestos, actividades) no nos hace más familiar a Cristo, entonces ¿qué cosa puede mover al hombre en lo íntimo?

San Agustín pregunta: ¿qué desea él alma más ardientemente que la verdad? El deseo insuprimible de la verdad. Jesucristo es la verdad hecha persona que atrae hacia sí el mundo.

Ante esto nace en nosotros una súplica: Dios, haz resplandecer tu rostro.

El hombre se mueve de manera espontánea, no por obligación. Por ello hay que estar disponibles porque Cristo se dirige al corazón del hombre.

La pobreza del corazón es el deseo insuprimible de la verdad última.

El deseo es el gesto mediante el cual la libertad se pone en juego.

Para poder desear es necesario hacer un juicio: ¿quién es Cristo para nosotros? (Nosotros deseamos lo que xpresa un valor)

Apunta Chéjov: dime lo que quieres (deseas) y te diré quién eres. La conversión está en el deseo. (El que nosotros tengamos que vencer esta lejanía [de Cristo] es una cuestión de tiempo).

Nos apremia tener este deseo (de Cristo), ésta es la donación del pobre. Lo contrario de esta pobraza es la presunción. Es una presunción estar en esta compañía [CL] sin implicarse, sin tomar en serio nuestra necesidad humana.

Necesitamos dejarnos sorprender y ayudarnos unos a otros. En todas las circunstancias hay que ofrecer nuestra pobreza, pedir que Dios tenga piedad de nuestra nada.

P. Julián de la Morena. La fe es respuesta, pero para esto hay que estar atentos. Todo lo que se escuche debe confrontarse. Las cosas no suceden mecánicamente, el yo se tiene que implicar.

 

Lunes 09 de junio de 2007, mañana y tarde

Don Julián Carrón.Si no se vuelven como niños, no entrarán jamás (en el reino de los cielos”. Esta es la situación del niño: de la que depende todo. Es imposible escuchar esto sin conmoverse. (Por esto se entiende la conmoción que experimentó Jesús mirando lo que tenía efrente. Con aquella capacidad suya de penetrar el drama del hombre, el drama de los que tenía enfrente.) Haría falta ser niños para dejarle entrar (a Cristo), ¡qué dimensión tendría la vida si se le dejara entrar! Una persona podría llorar por esta pasión a lo que se tenía enfrente, ¡qué bello Jesús que se conmovió de nuestra necesidad! Yo no puedo responder a esta necesidad mía, nadie puede responder se a sí mismo. Cuendo yo encuentro algo así lo cuento de inmediato…